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Qué es la electromiografía (EMG)

La electromiografía (EMG) es una técnica de evaluación neurofisiológica que registra la actividad eléctrica generada por las fibras musculares durante el reposo y la contracción. Cada vez que una motoneurona descarga, el músculo que inerva produce un potencial de acción medible mediante electrodos. La EMG permite a clínicos y biomecánicos diagnosticar patologías neuromusculares, planificar la rehabilitación y analizar el patrón de activación en deporte o ergonomía.

En el contexto clínico, la electromiografía es una herramienta diagnóstica fundamental en neurología, traumatología y medicina del deporte. En el contexto de la biomecánica y el análisis del movimiento, complementa el estudio cinemático midiendo cuándo y con qué intensidad se activa cada músculo durante un gesto.

Tipos de electromiografía

EMG de superficie (sEMG)

Los electrodos se colocan sobre la piel, encima del vientre muscular. Es no invasiva, indolora y permite registrar grupos musculares completos. Es la opción habitual en rehabilitación, biofeedback, análisis del gesto deportivo y estudios ergonómicos. La señal capta la suma de potenciales de muchas unidades motoras.

EMG con aguja (intramuscular)

Se introduce un electrodo de aguja en el músculo a estudiar. Permite registrar la actividad de unidades motoras individuales y detectar fibrilaciones, ondas positivas y descargas anormales que son la firma de la denervación, miopatías inflamatorias o esclerosis lateral amiotrófica (ELA). Requiere consentimiento informado, es invasiva y la realiza un neurofisiólogo.

EMG dinámica con sensores inalámbricos

Sistemas como Datalite combinan electrodos de superficie con transmisión inalámbrica para registrar la activación muscular durante movimientos reales: marcha, carrera, salto, levantamiento de cargas. Es la herramienta de referencia en biomecánica aplicada y ciencia del deporte.

Indicaciones clínicas de la EMG

  • Diagnóstico neuromuscular: neuropatías periféricas, radiculopatías, miastenia gravis, distrofias musculares.
  • Síndromes compresivos: túnel carpiano, atrapamiento del cubital, ciática.
  • Patología medular y neuronal motora: ELA, atrofia muscular espinal.
  • Rehabilitación: control del progreso, biofeedback para reentrenamiento de patrones musculares.
  • Medicina del deporte: análisis de fatiga, simetría bilateral, eficiencia técnica.
  • Ergonomía: evaluación de carga muscular en puestos de trabajo y diseño de productos.

Cómo se realiza una EMG

  1. Preparación de la piel: rasurar si es necesario, limpiar con alcohol y exfoliar suavemente para reducir la impedancia.
  2. Colocación de electrodos: sobre el vientre muscular siguiendo las recomendaciones SENIAM para EMG de superficie. Distancia entre electrodos del par bipolar: 20 mm.
  3. Calibración: registro en reposo (línea base) y contracción máxima voluntaria (MVC) para normalizar.
  4. Registro: el paciente realiza la tarea o test propuesto mientras el sistema captura la señal a frecuencias de muestreo de 1.000-2.000 Hz.
  5. Procesado: filtrado (high-pass 20 Hz, low-pass 450 Hz), rectificación y suavizado mediante envolvente RMS.
  6. Análisis: tiempo de activación, amplitud relativa al MVC, co-contracción agonista/antagonista, fatiga (cambios en la frecuencia mediana).

Equipos y tecnología

El equipamiento para EMG varía según la aplicación. Para uso clínico neurológico se requieren electromiógrafos certificados con módulos de estimulación y electrodos de aguja desechables. Para biomecánica y rehabilitación, los sistemas inalámbricos con sensores integrados permiten capturas en entornos reales sin cableado.

Metron MS distribuye en España sistemas avanzados de EMG inalámbrica como Datalite, que ofrece sensores miniaturizados con conexión Bluetooth, sincronización con cámaras de captura 3D y exportación a software de análisis biomecánico estándar.

Aplicaciones en rehabilitación y deporte

Biofeedback EMG

El paciente visualiza en pantalla su propia activación muscular y aprende a modularla. Es eficaz en rehabilitación tras lesión neurológica (ictus, lesión medular incompleta), recuperación post-quirúrgica del hombro o rodilla, y reeducación de músculos del suelo pélvico.

Análisis del gesto deportivo

Permite identificar desequilibrios entre músculos agonistas y antagonistas, asimetrías bilaterales o patrones de activación ineficientes que pueden derivar en lesión. Aplicación habitual en ciclismo, atletismo, natación y deportes de raqueta.

Ergonomía laboral

Medir la carga muscular durante tareas repetitivas permite rediseñar puestos de trabajo para reducir el riesgo de trastornos musculoesqueléticos (lumbalgia, tendinopatías).

Limitaciones y consideraciones

La EMG de superficie está limitada a músculos superficiales. La señal puede contaminarse con crosstalk de músculos adyacentes, artefactos de movimiento del electrodo o interferencia eléctrica de 50 Hz. La interpretación requiere conocimiento técnico y comparación con valores normativos del laboratorio o sistema utilizado.

Conclusión

La electromiografía es una herramienta versátil que une diagnóstico clínico, evaluación funcional y análisis biomecánico. La elección del tipo de EMG (superficie, aguja o inalámbrica) depende del objetivo: diagnóstico neurológico fino, monitorización en rehabilitación o estudio del movimiento real en entornos no controlados. Para clínicas, centros de rehabilitación y laboratorios biomecánicos en España, Metron MS distribuye equipos profesionales con soporte técnico y formación.

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